Hace carteras con sachets y envoltorios que acondicionan personas con discapacidad y las vende en la avenida más parisina de Buenos Aires


Pilas y pilas de envoltorios de café que desecha un hotel cinco estrellas (u, otras veces, sachets de leche, paquetes de snacks o descartes de cuero).
A partir de ahí, Jesica Pullo pone en marcha una cadena virtuosa que da como objetos preciados carteras, fundas, chalecos, chales y más diseños que vende en la avenida más parisina de Buenos Aires y atraviesan continentes.
“La materia prima que consigo la llevo a los talleres de rehabilitación y reinserción laboral para personas con discapacidad intelectual Idel, Apacil y Iacray. Ahí se encargan de lavar, desinfectar, acondicionar y cortar las tiras que después yo les compro por metro cuadrado”, cuenta en una charla en su local de la Avenida Alvear esta diseñadora de indumentaria de la Universidad de Buenos Aires y creadora de la marca de triple impacto Biotico Sustentable.
La siguiente etapa es la confección e implica el particular ensamble y trenzado que ya es su sello característico y que Jesica hace junto a su tío, quien está a cargo de su madre, que tiene una discapacidad. “Es posible dar trabajo a personas en situaciones vulnerables”.
Una cartera de Biotico lleva alrededor de 140 envases que son plegados hasta ocho veces para asegurar su resistencia y durabilidad.
Además, en el proceso, no usan pegamentos ni electricidad. “Todo se hace con las manos”.
“Quienes conocen los productos quedan sorprendidos sobre los materiales, el proceso y el diseño. Lo sustentable y lo reciclado todavía están relacionados con algo rústico y no tiene por qué ser así”, diferencia con mucho orgullo.
En la historia de Jesica está el ADN de su marca. De chica, vivió en La Salada, en el partido bonaerense de La Matanza, muy cerca de los focos del Riachuelo donde se arrojan a diario una inmensidad de desechos textiles y de marroquinería.
En esos años, cada vez que pasaba en colectivo por la zona, quedaba impactada por el olor del basural.
Mucho tiempo después eligió estudiar diseño de indumentaria. “A medida que avanzaba en la carrera fui conociendo más en profundidad la contaminación que produce el fast fashion y los modelos de trabajos insalubres de la industria textil”, cuenta.
Así fue que para el trabajo final de la carrera eligió como tema la moda sustentable y se empapó sobre materiales accesibles y posibles de reciclar. La tesis se expandió y se convirtió en Biotico, que ya tiene 12 años.
“Puede unir lo sostenible con lo social. Fue una forma de sanar”, dice a Clarín.
A pesar de lo titánico que es emprender en Argentina, Jesica enumera varios grandes orgullos. Uno de ellos, el desfile en Nueva Delhi, India, como ganadora del concurso Circular Design Challenge 2025. También, el primer premio en revelaciones de moda 2026 en la categoría complementos de la Global Fashion, Art & Design Education, la invitación para Barcelona Fashion Week 2026 y su participación hace unos meses en una de las semanas de la moda más importantes de Buenos Aires.
“Mis productos son arte para usar y tienen un propósito”. Además, los precios son similares a los de una marca masiva. En Instagram, @biotico_sustentable.
Fuente: www.clarin.com



